viernes, 20 de septiembre de 2013
PROBLEMAS DE ACTITUD
Me lo han dicho muchas veces: me pierde la boca. No sé como lo hago, pero siempre consigo decir lo menos conveniente en el momento menos adecuado.
G lleva unos dias complicados en el trabajo. Y yo, por costumbre, cuando sé que tiene otras preocupaciones, intento ser "el reposo del guerrero". Y casi siempre me sale muy bien. Me esfuerzo mucho en que,cuando llegue a casa, se pueda dedicar a descansar.Por eso, me enfadé por un comentario, en mi opinión algo desagradable que hizo.
Resulta que, como sabreís todos los que hayais tenido bebés, el ritmo de una casa, cuando son tan pequeños, lo marcan ellos. Tocaba hacer la compra, pero la niña dio mal día. de manera que decidí que podia esperar hasta el dia siguiente. Y, simplemente, le llamé por tf para que trajese algo, que le pillaba de paso.
Parecia que no iba a haber problemas. Vino con el encargo,pero dijo algo así como que igual que perdía el tiempo con el ordenador cuando me daba la gana, podía haber hecho la compra por internet. Y me molestó. El fallo es que en lugar de explicarme, le dije que su hija era tan pesada como él y no me dejaba tiempo para tonterías, y que la compra la haría al dia siguiente o cuando me saliese del...
Primera adverencia, claro. Ya podía ir teniendo más cuidado con mi forma de responder, o me iba a ir caliente a la cama.Pero aquí estuvo mi error. Las nueve de la noche, uno de los chicos en su cuarto, el otro a punto de llegar, la pequeña despierta... Y yo, en mi mejor momento bocazas le respondí, sin pensar, que podía guardarse sus bravuconadas porque, en ese momento no podía hacerme nada.
En ese momento no, claro.
Al día siguiente oí, entre sueños , como se arreglaban los chicos para irse a clase.Y decidí que era más prudente hacerme la dormida. G estuvo desayunando con ellos. Pero yo sabía que no disponía de mucho margen de tiempo, que tenia que entrar pronto. Bastaba con hacer el numerito de "tengo mucho sueño", hasta que se fuera,por si acaso.
Los chicos se fueron. Y seguí "durmiendo", Oí a mi marido arreglarse, y cuando le sentí entrar de nuevo en la habitación, pensé que iba a coger alguna cosa y a marcharse ya, por fin.Y entonces me habló
-Levantaté ahora mismo, y no pienso repetirlo.
Conozco ese tono. Me levanté, pero empecé una retahila de disculpas.
Se sentó en la cama, y me agarró. Tuve que apoyar las manos en el suelo para mantener el equilibrio. Y empezó a pegar tan fuerte, que apenas podía oir lo que me estaba diciendo que, evidentemente, era una super bronca.
Por suerte, no me había bajado el pijama, que algo es algo. Pero de repente, yo estaba de pie, y vi en su mirada que estaba realmente enfadado.Hice ademán de irme sola al rincón, pensando en que así ganaria algo de tiempo,porque él tendría que irse.No me lo permitió. Enseguida me empezaron a temblar las piernas al ver como se quitaba el cinturón.
-Yo creo que eres tu quien va a aprender a guardarse sus bravuconadas, guapa.
Empecé a pedir perdón a toda velocidad. Pero me hizo callar y me pidió que apoyase las manos sobre la cama.
Y shors sí me bajó el pantalón del pijama.
Esa postura es odiosa. Apenas sin apoyo, se me doblaban las piernas a cada azote. Secamente, me pedía que recuperase la posición. Me azotó durante mucho rato.
Cuando acabó, me dejó acostarme, y me dijo que aún ibamos a seguir hablando de esto. Que él llevaba unos dias muy ocupado, pero que estaba claro que yo necesitaba un poco más de atención y la iba a tener.
Esa noche, al volver a casa, yo estaba algo resentida. Me estuvo haciendo mimos, y me dijo que sentía haber sido tan duro, pero que yo no le había dejado otra opción.
-Y, como te he dicho, esto no ha terminado. Mañana, antes de irme tendrás otra dosis.
-No, G...De verdad, ya he aprendido...
-¿Me vas a seguir replicando?.
Conozco el tono.. enseguida, le dije que no, claro que no. Y me acurruqué contra él. Se rió, y me abrazó.
No me hacia gracia recibir más azotes, desde luego. Tenía el culo bastante dolorido, como cuando tienes aguhetas, pero a lo bestia. Las que sois spankees sabeis de que hablo.
Pero de nuevo, volvimos a quedarnos solos a la mañana siguiente. Esta vez, yo me habia levantado a desayuunar con todos ( me habia esplicado que "esa niñeria de hacerme la dormida solo habia servido para empeorar las cosas).Una vez solos, en el salón, me abrazó.
-¿Aún te duele?
-Un poco.
-Es que a veces, te portas muy mal, y tengo que hacerlo,Trasto. Pero tu sabes que lo hago por tu bien. ¿verdad?
Le dije que sí, que lo sabía.
-Y tambien sabes que ahora voy a volver a darte unos azotes.
Le respondí que sí. Pero le dije que por favor, que no fuese demasiado duro conmigo.
-Tiene que doler, tu lo sabes. Pero tendré en cuenta que ya recibiste mucho ayer.
Se sentó en el sofá y se dio una palmadita en un muslo.
Parecía bastante calmado, así que obecedí sin rechistar.No pegó fuerte, pero me estuvo calentando el culo un buen rato.
-Y ahora, el resto del castigo. Por un lado, me haces una entrada en el blog contando que has sido azotada, y los motivos.
-Vale
-Por otro lado, me haces una redacción, esta para mí solo, contando como benefician unos buenso azotes a tu comportamiento. Como te sientes cuando estás siendo azotada y sabes que lo mereces.
-Si
-y haces tu misma una propuesta de castigo para una situacion similar, que espero que no se repita.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
HABLANDO DE MOTIVOS
Hola de nuevo. Pido disculpas a todos por el largo paréntesis, y en especial a mi chica, porque a punto he estado de acabar con nuestro blog. Por suerte ella, que es más lista que yo, acabó por encontrar el remedio.
Me sorprendió un comentario que leí. Básicamente,daba por hecho que la culpable del descuido había sido Trasto, y que yo debía "estar a la altura" y castigarla por ello.
Para empezar, no todo lo que sucede en una pareja como la nuestra es culpa de la spankee. Los spankers no somos perfectos, claro está. Y ni os cuento lo dificil que es eso de estar a la altura.
AHora bien. ¿Todo , cualquier cosa, es motivo de castigo?. Ni por asomo.
Si Trasto hubiese sido la responsable, no hubiese recibido un solo azote por ello. Se trataba de un hecho fortuito, algo que podia sucederle a cualquiera. Alguna vez he leido acerca de spankers que utilizan para el castigo pretextos, en mi opinión, algo tontos, como romper un plato (accidentalmente, se entiende). Eso no es motivo.
Una cosa es que en una situación de juego se utilice el menor pretexto y otra que el spanker pueda utilizar actos comunes de la vida cotidiana para dar rienda suelta a sus instintos de spanker.
Si se trata de juego, una spankee proporciona por si sola los motivos. Al menos, la mía lo hace. Cuando se le escapa una respuesta irónica, una palabra malsonante, yo ya sé lo que anda buscando, y os aseguro que lo encuentra. Y de todas formas no actuo de inmediato, por si acaso se le ha escapado. Le pido que lo retire y se disculpe, y según si lo hace o no, actuo en consecuencia.
Pero la convivencia y la necesidad de mantener el orden y la disciplina, da lugar a situaciones que no son exactamente de juego, o que no lo son en absoluto.
Ejemplos. A veces, Trasto arrastra una actitud extraña durante unos dias. Algo que me hace pensr que necesita un toque de atención. Suele haber un aviso verbal en este caso, pero sólo uno. Si persiste en su comportamiento, procedo a aplicarle un castigo algo más duro que si estuviesemos jugando. Ella lo acepta, normalmente después de discutir las razones que le van a llevar a recibir los azotes y pactar, de algún modo, la gravedad de los mismos.Tiene una habilidad tremenda para meterse en un charco cada vez más hondo mientras lo discutimos todo, y no es infrecuente que, lo que en principio iba a saldarse con unos zapatillazos acabe en una sesión larga y moderadamente intensa de correazos. Aquí, la gravedad del castigo no depende solo del instrumento utilizado y la dureza de los azotes. Hay posturas que están reservadas para estas situaciones. Si Trasto ve que pongo el taburete en medio de la habitación, sabe que acaba de ganarsela.
Me preguntaron en un comentario que pasa si ella no acepta el castigo. Pues bien, ella lo acepta, porque es mi spankee. Porque tenemos decidido un estilo de vida, y porque me ttomo todo el tiempo necesario para explicarle lo que voy a hacer y por que motivos. Sabe que en muchas ocasiones lo hago simplemente porque es lo que le conviene, y porque es mi tarea guiarla para volver al camino correcto, Estoy acostumbrado a que me llamen de todo ( es curioso que las feministas radicales pierdan su tiempo en visitar páginas como la nuestra en lugar de buscar las cien maneras de no depilarse o algo así). Pero esto es así, y a quien no le guste que no mire.
Y ahora hablemos de verdaderos motivos para un verdadero castigo. Esto no forma parte de lo que es una relación de spanking al uso, lo sé. Esto entraria mas bien en lo que es una relación DD, si nos empeñamos en ponerle una etiqueta. El caso es que hay cosas que no deben ocurrir, y es algo que tenemos totalmente hablado. Hay actos que dan lugar a un verdadero castigo, y como tal se entiende que ha de ser suficiente para que lo sucedido no se repita nunca más. Hablo de hechos graves, como poner en peligro la salud, conducir de forma temeraria, discusiones callejeras por cuestiones de tráfico (sí, es que no conocéis a Trasto), lanzamiento de objetos durante una discusion doméstica, beber, subirse a lugares inadecuados para cualquier tarea doméstica... Todo esto no puede ocurrir, y sin embargo, a veces, ocurre. La consecuencia, lo más inmediata posible, es un castigo, pero en este caso es un castigo real. Después no hay mimos, ni cremita, ni nada. No existe una indicación previa de cuanto va a durar, ni con qué va a aplicarse. Suele empezar con Trasto sobre mis rodillas, y no se si conoceis la diferencia entre los azotes moderados con la mano, y los azotes fuertes. En esos casos, se retuerce, llora, pero no trata de cubrirse ni de escapar de ningún modo. No tengo la mano de hierro, así que tengo que parar pronto, pero ella se va al rincón, hasta que vuelvo a llamarle para continuar. Con los azotes dados con el cinturón pasa lo mismo. Se pueden dar fuertes. Incluso en un par de ocasiones no he doblado el cinturón por la mitad, sino que me lo he enrollado en la mano. Se qeu puede parecer demasiado duro, pero si lo hago así es porque los dos sabemos que lo merece. Hace tiempo vetamos, a petición de ella, el uso de la vara. Pero podéis creer que no es necesaria. Al acabar,puedo enviarla al rincón sentada, pero otras veces dejo que se quede acostada. El momento de hablar de lo sucedido llegará más tarde.Incluso al dia siguiente. La ventaja de este tipo de castigos es que tengo observado que ella tarda mucho tiempo en repetir la falta que lo ocasionó ( o incluso no lo repite nunca). El inconveniente son las marcas. Lo primero que hago en cuanto puedo es ir a por unos cuantos tubos de trombocid.
O sea, que no suele temblarme la mano a la hora de castigar, si hay motivos. Pero no zurro a mi spankee por cualquier tontería. Si ella no tiene claro lo que debe y lo qeu no debe hacer, no hya forma de que esto funcione.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Resuelto
Y bien, el caso es que era muy fácil. Bastó con eliminar unas entradas, no todo el blog. Os lo agradecemos a cuantos nos habéis escrito. ya estamos de vuelta y en breve, volveremos a publicar. Besos
Trasto.
miércoles, 19 de junio de 2013
Travesuras y juegos de azar
Mi querida esposa cree, posiblemente, que yo me chupo el dedo. Ha vuelto a su antiguo hábito de trasnochar , cosa que le había advertido que no hiciera.
En algunos aspectos, el estar en casa cuidando a la pequeña le viene muy bien, y en otros, muy mal. Por ejemplo,al no estar sujeta a un horario, hace lo que le da la gana en el tiempo que la niña le deja libre.
El caso es que yo me voy a la cama, y me dice "no te preocupes, mi amor, solo miro dos cositas y enseguida voy". Ya tuvimos unas palabras, hace pocos dias, porque la niña lloró y oí como iba a atenderla, pero no la había sentido levantarse de la cama. Fue directamente desde el ordenador. Y se atrevió a esgrimir en su defensa el curioso argumento de que " total, ni siquiera eran las dos". El caso es que lo hablamos, y me prometió no reincidir. Ya sé en lo que suelen quedar sus promesas.
Como suele meterse en chats, y hay más gente a la que conozco, no me resulto dificil conseguir que alguien me diese un chivatazo. Ayer, por la mañana, se lo dije. Le daba una última oportunidad de confesar, porque, a mediodia, iba a venir a casa, iba a entrar en mi correo, y me iba a enterar de hasta que hora habia estado conectada.
Me saco su lado chuleta, por así decirlo, y me dijo que no estuviese tan seguro de que me iba a enterar de nada. Yo pensé que habia tenido la precaución de aparecer como invisible.Pero no era eso. Ella sabe siempre como empeorar las cosas.
Cuando fui, horas después, a entrar a mi cuenta de correo, la encontré bloqueada.
Le pregunté, y negó. ¿Qué tenia que ver ella con eso?. A ver si ahora iba a tener la culpa hasta de los problemas técnicos, etc, etc
No me lo tragué. Sabía ocmo lo habia hecho. Intentando entrar un montón de veces con una contraseña falsa. Con el agravante de que conoce la contraseña auténtica, además. Lo había hecho para que yo tardase unas horas más en enterarme de lo que ella no quería que me enterase. Conclusión: Procedía que le fuese aplicado un buen castigo, o mejor dicho, dos.
Pero ibamos a jugar a un pequeño juego.
He encontrado una joya, podeis verla aquí:http://animeotk.com/punishment.php
Da mucho juego, podeis creerlo. Se introducen los nombres de los implicados, y el motivo del castigo que ha de aplicarse, en las casillas al efecto. A continuación, vienen unos datos sobre la severidad del castigo, el número de implementos que van a utilizarse, y la descripción de los mismos.La posición que adoptrá la spankee, si los azotes se aplicaran vestida, parcial o totalmente desnuda ( aquí falta la opción del pijama). Y por último, si habrá castigos adicionales ( jengibre, copias, rincón, etc)
Trasto no sería Trasto si no intentase negociar. Pero es que el juego se presta a ello. Le dije que entre 40-100 azotes, y eso no admitia discusión. Negociamos los implementos. Descartó la vara, pero si ella descarta un instrumento, el siguiente lo elijo yo, y sin discusiones. Elegí el cepillo y sabía que a continuacion, ella iba a marcar la mano... que tiene uncociente multiplicador de dos. Cuando se dió cuenta era tarde. Pero fui bueno, y le dije que no se preocupase. Que yo escogia el cinturón, que tiene un cociente de o,5.Habia que elegir otro más. Solo ibamos a usar tres, elegiriamos cuatro, y el azar decidiria.Escogió la zapatilla, y yo la veté ( tenemos una que es demasiado suave, tengo que hacer algo con eso). Escogí la paleta de madera, y entonces ella la vetó.
-Bien, guapa. Elige tu, pero recuerda que, quien rie el ultimo rie mejor
La regla fue el instrumento agraciado. Pero como venganza, incluí la posicion del pañal entre las posibles. Se que la odia. Como posibles estados de vestimenta, le veté la opción de totalmente vestida y la de recibir los azotes sobre la ropa interior. Y , como ya estaba harto de tanta democracia, marqué todas las demás opciones.
LLegaba el turno de los castigos adicionales.
Le correspondían, en mi opinión, varios. Por mentir. Por ponerse chula y por ser demasiado reivindicativa. Tres
Fuimos vetando por turnos.Yo rechacé lo de mandarla temprano a dormir, porque es poco práctico, en nuestra actual situación. Ella quitó la opcion del lavado de boca con jabón.Yo eliminé lo de dejarla sin postre (tenía intención de preparar un sorbete de sandía, que sé que le gusta mucho).Cosas como los enemas, o quedarse sin tv o sin pc, no nos dicen nada a ninguno de los dos. Total, que quedaron disponibles las copias, el rincón, los azotes antes de dormir, y el jengibre ( protestó bastante por su inclusión, pero no le permití quitarlo de la lista).
Una maravilla. Pulsas una casilla, y aparece una descripción del castigo.
Aquí, cabe adaptarlo a los gustos de cada uno, claro. Pero mi querida esposa, finalmente, recibió (después de desnudarse de cintura para abajo),50 azotes con la mano, en otk. 15 con el cepillo, tumbada sobre la cama, y 16 con una correa, en la posición del pañal.Personalmente, el número me pareció algo escaso. Como castigos adicionales, tuvo un figging de unos minutos, una horita de rincón, y lo mejor de todo, siete días consecutivos de azotes extra con la mano antes de irse a dormir.
Cosa que, en lo sucesivo, por la cuenta que le trae, hará más temprano de lo que venia haciendo.
domingo, 2 de junio de 2013
Normalidad
Llevo mucho tiempo sin escribir nada. Os podeis imaginar que ando bastante ocupada con la peque. Por suerte, pasados los primeros dias, no es tan petardilla ni exigente como nos pareció en un principio.
La verdad, yo sabía que iba a tener ayuda con el bebé. No contaba con que casi tengo que pedir cita previa para acercarme a ella. Entre el papá y los hermanos, la verdad, hacen bastante. Sobre todo G. Parece mentira que sea su cuarta hija, se comporta como un primerizo.Va a ser la niña más mimada del mundo, si yo no logro evitarlo.
Poco a poco, volvemos a la normalidad. Hay que plantearse volver al mundo y, en unos meses, no me va a quedar otra que escoger entre dejarsela a los abuelos o buscarle una guardería, porque la baja se me acabará. Pero, lo que los dos tenemos claro, es que tenemos que tener tiempo para el trabajo, para la familia, y para nosotros dos en exclusiva, por dificil que sea.
Y en eso andamos. El embarazo terminó, ya estoy recuperada del todo, y hace una semana, G consideró que era el momento de mantener una conversación. Me aclaró que el tipo de relación que tenemos, el que ambos quisimos tener, sigue siendo el mismo. Sacó la famosa agenda que ha llevado durante estos meses, y me dijo que en primer lugar, no iba a tener en cuenta nada de lo que estaba apuntado allí, porque de hacerlo, tendría que castigarme a diario de aquí a final de año. Exagera, claro. ¡ni que yo me hubiese portado mal aprovechando el embarazo! Ja, ja.Para nada.
El caso es que hacemos borrón y cuenta nueva, me dijo. Pero me aclaró que echaba de menos disciplinarme y que yo daba muestras continuas de irlo necesitando. Se lo negué, no sabía de que me hablaba, claro está. Lo cierto es que yo también lo echo de menos.
El caso es que hay algo que, en este tiempo, se me ha descontrolado. La ironía. Antes, tenía bastante cuidado de no darle según que contestaciones. Pero a fuerza de llevar un tiempo sin reprimirme, ya no lo controlo.Además es algo que me sale solo, no lo puedo evitar. Y ayer él tuvo que ir al trabajo unas horas por la mañana y yo me quedé sola con la peque. El resto no estaba. Me preguntó si iba a salir y yo le dije que iba a llevr la niña a que la viese mi padre, que anda pachucho. Y cuando me preguntó a que hora ibamos a estar de vuelta, me molestó un poco ( siempre quiere saber por donde ando), y le dije: "mira, si vienes y no estamos, es que aún no hemos venido".
En que hora.
Me bastó con ver la cara que puso para saber que me había metido en un lío. La nena estaba tranquilita en el cochecito, y G me dijo que pasase al despacho, que me iba a explicar algo sobre lo que era una forma correcta de contestar y lo que no lo era.
Se sentó en la butaca, y me dijo que me pusiese en sus rodillas sin rechistar. Al pronto, creí que había salido bien librada, porque solo me dió un par de docenas de azotes con la mano, sobre la ropa, y no muy fuertes. Pero me puso de pie de un tirón y se enfrentó conmigo.
-Ahora, te vas a hacer esa visita y yo me voy a trabajar. Y luego seguimos hablando.
-De eso nada- respondí- Ha sido una tontería, y ya te has pasado un montón
-¿Me he pasado?. No, guapa.
Le observé mientras cogia dos sillas y las juntaba por el respaldo. Fui a salir de la habitación, pero me dijo que me estuviese ahí quietecita, y salió. Le oí caminar, y hacerle un par de fiestas a la nena cuando pasó por su lado. Cuando volvió, traía un cinturón en la mano.
-No, G... Por favor...
-Ahora no. Tranquila
Dejó el cinturón sobre la mesa
-Ahora, nos vamos cada uno a lo nuestro. Y esta noche, cuando yo te lo diga, entramos aquí. Que creo que tenemos que repasar unas cuantas cosillas que has olvidado.
Y las repasamos, claro. Estoy sentada escribiendo esto, pero no estoy nada cómoda. Al terminar, me dijo que habia sido muy suave, porque entiende que me tengo que volver a acostumbrar.Y me hizo poner un rato en el rincón antes de acostarme.
viernes, 26 de abril de 2013
Al COMPLETO
Hemos pasado un tiempo sin escribir, pero seguro que lo entendéis. La verdad es que las ultimas semanas hemos estado pendientes de todo menos del blog.
A mi chica le entró una rara crisis de hiperactividad, que os confieso, me tenia un poco harto. De la noche a la mañana pasó de tomarse todo con calma, a emprender una furiosa carrera de compras de ultima hora y de preparativos. Además, se le metió en la cabeza no se que de presuntos celillos que había que prevenir, y aprovechando que no tuve más remedio que trabajar algunos sábados, se dedicó a hacer cosas que no debía hacer en su estado, como llevar a los niños al parque de bolas y tirarse por un tobogán, o pasar el día completo en el parque de atracciones.
Cada vez que me enteraba de algo así, le echaba una superbronca, claro. Para mi perplejidad, ella, con lo dura que es de costumbre, cogió unas mañas un poco raras, y se ponía a llorar a poco que le regañaba.
Total, que el ultimo mes, ha sido de aúpa, y acabé de embarazo hasta las narices.
Afortunadamente, todo tiene su tiempo.
El pasado martes, de madrugada, nació nuestra pequeña. Yo tenia bastante miedo de que llegase el momento, pero la verdad, al final todo resultó más fácil de lo previsto. Trasto se empeñó, y consiguió, en aguantar en casa el mayor tiempo posible, porque dice que el ambiente hospitalario no es bueno para nadie, y que un parto es algo natural y no necesita tanta parafernalia. Colocamos a todos los niños, nos quedamos solos en casa, se negó a permitir visita alguna, con lo que seguramente mi suegra no nos vuelva a hablar, y cuando, por fin, accedió a ir al hospital, fue cuestión de poco tiempo.
No tengo palabras para describir la experiencia. Es algo único y maravilloso.
La niña, al nacer, me pareció fea, no os lo niego. Como cosa de magia, en pocas horas, adquirió un tono de piel normal, unos rasgos dulces, y se convirtió en un bebé precioso que, según mi madre es idéntico a mí de pequeño, según mi suegro es igual a su madre, y según mi padre, es igual que cualquier otro recién nacido. Puedo decir que no se parece en nada a ninguno de mis otros hijos, pero si he visto una foto de mi hijo adquirido con pocas horas de vida, y los encuentro bastante semejantes.
Hoy hemos vuelto a casa. Yo quería tenerlas para mi solo un tiempo, y planeaba hacer gestiones para ello, pero Trasto se ha negado. Dice que la niña tiene cuatro hermanos,y ha de estar con ellos cuando sea posible. Y que todos han de adaptarse a tener un recién nacido en casa.
Es algo llorona,pero no nos importa. Hay que tener a raya a los pequeños, porque no es un juguete . Y a los mayores, que hoy por hoy, parece que son incapaces de separarse de la cuna.
Me salí con la mía en cuanto al nombre, y se llama como su madre.
Tengo por delante unos días para estar con ellas y disfrutarlas. Por imposición de mi mujer, durante la próxima semana, nadie, y eso quiere decir nadie, puede venir a casa a verlas excepto en unas horas concretas por la mañana, porque dice que ahora, no estamos para atender visitas. Lo que os digo, creo que mi suegra y mis cuñadas van a retirarnos la palabra. Pero si ella va a estar más tranquila así, se hará como ella dice.
Soy feliz.
domingo, 10 de marzo de 2013
TODO NO VALE
Fuera de mi lado spanker me defino como un tío que vive y deja vivir. Nunca me ha gustado juzgar a los demás ni que me juzguen. Pero tampoco se quedarme callado cuando se ataca a determinados colectivos.
Esta semana se ha celebrado el día de la mujer trabajadora. Yo siempre he admirado a las mujeres en general. Salvo algún accidente que he tenido, las mujeres de mi vida han sido seres importantes que me han marcado mucho para bien ,o para mal. Con el riesgo de que me ataque alguna feminista, diré que son muy diferentes a nosotros. En general, mas dulces, con más empatía, con mas sentido de la justicia, y mucho más fuertes. Mujer es mi madre, me he casado tres veces, he jugado con muchas spankees, he tenido, y tengo amigas maravillosas, tengo una hija y en unas semanas tendré otra. Creo que son motivos más que suficientes para que me sienta incómodo si veo que se ataca a las mujeres por el hecho de serlo.
Como he dicho, me gusta vivir y dejar vivir. Y no creo que nadie deba poner orden en casa de otro . Aunque al dueño de la casa en este caso, poco le ha importado lo que pasaba bajo su techo, reconozco que no soy quien y que el tema podia haber desembocado en una polémica no deseada. No se si tendrá menos escrupulos que yo en ese sentido, no se habrá dado cuenta de lo que allí se decía, o igual es que es más prudente no dársela y dejar que el tema se enfríe solo.No entraré más en eso . Simplemente, la polémica transcurrió en un blog ajeno y por prudencia no continué con una serie de comentarios que para mi gusto estaban durando demasiado.
El mundo está lleno de imbéciles. No es muy correcto, pero es cierto. Está tan lleno que no entra uno más. Lo malo de los imbéciles es que uno no consigue entender porque hacen las cosas que hacen, y lo bueno, es que sus motivos igual no importan demasiado.
Según uno de estos imbéciles, además, anónimo, esto del spanking no existe como tal y no es más que algo que nos hemos inventado para follar. Perdón por la vulgaridad, el imbécil fue más vulgar aun,os lo aseguro. Más aún, los spankers somos una panda de listos que nos valemos de los azotes porque las mujeres necesitan de ese adorno para dejarse hacer.
Para los que conocéis a Trasto,os podéis imaginar como se puso al leer esto. Quiso entrar ella a responder, pero por suerte conseguí evitarlo.En su estado, no es plan andar de bronca.Total, me tocó a mí.No sirvió de nada, porque no se de que va el tipejo en cuestión. Dice que a el eso del spanking ni le va ni le viene que entro a mirar porque conoce a alguien que le interesa. Que viene a ser como comprarse el penthouse para leer los artículos, que decían antes algunos que lo hacían.
De rebote, se arrancó contra otro anónimo que le había respondido. Al parecer, este anónimo, según el imbécil, tenia el agravante de ser latinoamericano. Lo que demuestra que se puede ser imbécil y ademas elevar la imbecilidad al cubo.
En internet, te encuentras de todo. Esto es algo que ya sabemos. Pero eso no es lo peor. Lo peor es que aquí lees como son algunos, y cuando te los cruzas por la calle, no los reconoces. La gente se disfraza. El que te saluda al entrar en el ascensor cada día puede ser un racista, reaccionario y reprimido, además de tener un comportamiento machista y misógino. Una pena. Las contradiciones del ser humano no tienen límites.Pero la capacidad de disimulo es tan grande a veces, que estoy seguro de que rozamos el peligro día a día sin percibirlo.
Espero que mis hijas no se relacionen jamás con hombres que tengan una idea despectiva de las mujeres. Y daría cualquier cosa porque ninguno de mis hijos tenga la estúpida idea de que las mujeres deben "dejarse hacer".
En cuanto a la opinión de ese idiota sobre el spanking, el se lo pierde. O no. Lo que no se es por que no se ha metido en una pagina de bricolage, de modelismo, o de futbol.
Porque se dedica a entrar en sitios que no le interesan y ofender, aprovechando que se lo permiten.
Como spanker, he de decir que tenemos que agradecer la existencia de las spankees. ¿Qué hariamos sin ellas?. No sólo pasamos estupendos momentos con ellas.Es que nos comprenden. Son el verdadero reposo del guerrero. Los que tenemos la enorme suerte de tener una como pareja , es mi caso, tocamos el cielo al llegar a casa. Es mi reserva de fuerzas. Gracias a ella, puedo con todo. Pero incluso, cuando no tenía pareja para mí,una spankee era un oasis en medio de la vida. Una burbuja en la que me refugiaba a desconectar. Y me sentía comprendido en su compañia, aunque esta compañia fuese fugaz.
Ese gilipollas no sabe lo que dice.
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